Ahora que están tan de moda los memes esos, me he inventado uno
Consiste en elegir el libro de rol más inutil que hayas leído jamás. Así, creando mal rollo
. No el peor, sino ese libro que pagaste religiosamente, dedicaste tu buen tiempo en leerlo y después te quedaste pensado “no me aporta absolutamente nada nuevo”
Yo, después de un durísimo debate conmigo mismo en el que se han quedado por el camino libros como “El Libro de las Guaridas” de Dragonlance, el “Vampiro: Edad Victoriana”, “Namekeeper” o el “Mochos: Ziquitaque Nou!” me he decantado por un clásico:

Oraculo: El Juego de Rol Mitológico perpretado por Joaquím Micó y propagado por JOC Internacional.
Siempre he sido un enamorado de la mitología griega, pero este juego se me había escapado en su día. “Afortunadamente” en la facultad, una persona que entonces se decía mi amigo (el muy hipócrita) se ofreció a cambiarmelo por mi maravilloso Rune Quest…. Sí. Lo hice. Todavía no he perdonado a ese cabronazo. Me juró que el Oráculo era cojonudo, con toda su jeta.
Me salió caro. Pero debía merecer la pena ¿no?. Pobre de mí. Vamos por partes:
EL REGLAMENTO: Es muy sencillo. Pero no sencillo en plan Fudge o Goblins & Grutas, noooo. Sencillo como el Juego de la Oca. Es tan sencillo que por no tener, ni si quiera tiene dados. O, por ser más exactos, tiene dados de dos caras. Más popularmente conocidos como monedas.
Y uno piensa, bueno, vale, las monedas son una forma aleatoria como cualquier otra. Reducida, pero válida. A ver como se las han ingeniado… Y se las han ingeniado pues poquito la verdad.
No recuerdo si el autor le puso nombre a su sistema, pero yo lo llamaría Sistema Binario. Se divide en dos opciones, tienes la habilidad o no. Si no tienes ni puta idea (no tienes la habilidad) lanzas una moneda, si te sale cara aciertas, si sale cruz fallas (50%). Si tienes la habilidad, lanzas dos monedas, con que una sea cara aciertas (75%)
Este sistema que yo he explicado en un párrafo es lo que el autor alarga durante páginas y páginas en las que prácticamente no hace otra que repetirtelo una y otra vez mientras te explica que estas son las reglas para jugadores que no son héroes, pero que el juego está pensado para héroes, que sin héroes el juego no va bien y los jugadores deberían ser héroes y patatín patatán.
De vez en cuando (muy de vez en cuando), te detalla algún ejemplo concreto como cuando explica el uso de la habilidad de Regatear. Ese párrafo debería pasar a la historia de los juegos de rol. ¿Qué hace un personaje que quiere regatear? pues hace su tirada. ¿Qué acierta? pues consigue rebajar el precio un 75%. ¿Qué falla? pues el precio aumenta a un 125% ¡y lo tiene que comprar por narices a ese precio!. ¿Alguien se imagina la escena?
PJ: Hola, amable tendero, ¿cuanto vale esta barba postiza?
Amable tendero: 10 óbolos.
PJ: Yo le ofrezco 7
AT: ¡Pues ahora por listo pagas 12!
PJ: bueno, vale…
¿Y qué hace uno cuando quiere modificar la dificultad de la tirada? pues, muy sencillo. Dejarse de tonterías, sacar un par de dados… y utilizar cualquier otro sistema. Uno de los de verdad. Porque el libro no contempla esta posibilidad. Es lo mismo subir por un árbol utilizando una cuerda, guantes de cuero y zapatos con clavos que trepar por una pared de piedra lisa con las manos ensangrentadas, zapatos de buzo y en medio de una tormenta mientras un enano se te sube a los hombros y un cangrejo te grapa de los testículos.
Y las páginas van pasando y pasando, y uno se pregunta ¿cuando nos contarán las reglas esas para héroes que son las de verdad porque el juego está pensado para ellos y no para simples mortales? Hasta que llega a la última hoja y uno se encuentra con un párrafo que viene a decir que ¡ahhhhh! si quieres las reglas de verdad, tendrás que comprante Atlantida, el suplemento que salió poco después… Y que yo no he sufrido el “placer” de leerlo.
LA AMBIENTACIÓN: Peeero, todo el mundo sabe, un mal sistema se puede tolerar si la ambientación está currada. Al fin y al cabo, siempre puedes “adaptar” el sistema a tus gustos (en este caso, lease “crear”).
Pero, la ambientación es mala. No os confundais, sé que puedo ser bastante picajoso con las friqueces históricas, pero no voy por ahí. Que después de leer este maravilloso sistema, uno ya traga de todo. Quiero decir, mis críticas a la ambientación de Oraculo no se basan en cosas del tipo “¿por qué meten espartanos si todavía no existían como tales?”, ni si quiera se basan en cosas del tipo “¿por qué los personajes espartanos tienen como dios protector a Ares en vez de a Hera como sería más lógico?”, ni si quiera “¿Qué diablos es eso del dios protector que lo mencionan en una tabla y no vuelve a aparecer?”. No.
Mis críticas sobre esta ambientación se basan en que no existe ambientación. Los dioses se describen con una frase cada uno. Los héroes (para los que está diseñado el juego, que no es para simple mortales) no aparecen por ninguna parte, ni como PJs ni como PNJs. El bestiario es una tabla con puntuaciones de bichos, que sí, vale, muy bien, que todos sabemos lo que es un centauro pero… “-Os sale un Hecantoquiro” “-¿y eso qué es?” “-No lo sé, pero tiene X de fuerza”.
Sí, ya sé que lo bueno que tiene esta ambientación es que está al alcance de cualquier biblioteca. Al fin y al cabo, es fácil encontrar libros de ambientación griega. Así que pasemos a la sección de bibliografía. El autor no quiere abrumarnos con su gran conocimiento bibliográfico y nos recomienda sólo cuatro libros, no vayamos a acojonarnos: La Illiada (a mi ese ya se me había ocurrido), La Odisea (también se me había ocurrido), La Eneida (cuidado, empezamos ya poner obras más raras) y un libro de mitología escrito por un inglés que no recuerdo.
Entonces. Las reglas nos las tenemos que hacer nosotros. La ambientación nos la tenemos que buscar nosotros. Así que la pregunta es ¿para qué narices sirve este libro? ¿para darnos la idea de hacernos nuestro propio juego de mitología griega? Se ve que alguien ha considerado necesario pagar por esa idea.
LA AVENTURA: A estas alturas, uno se está preguntando como es posible que un libro como este haya llegado a las librerías. O para ser más exactos, qué haría para que se lo publicaran.
Y uno, que es un bien pensado, piensa: “a lo mejor el tío es muy malo escribiendo juegos de rol pero es un máster cojonudo y alguien jugó con él, quedó flipando y le dijo, ‘Tío, has de hacer un juego de esto’“
Bueno, pues para demostrarnos que NO es el caso, el libro trae una aventura al final. Una aventura con Hércules y el León de Nemea en la cual los jugadores tendrán un inofensivo viaje al Oráculo de Delfos en el que no pasará nada y donde se enterarán de que van a ver algo asombroso. Luego los personajes ven a Hércules y le siguen desde una respetuosa distancia aplaudiendo y comiendo palomitas mientras el héroe mata al león y… ya está. Se acabó la aventura.
¡hey! ¿de que os extrañais? Ya os he explicado en infinidad de ocasiones que este juego es para héroes, y no para mortales como vosotros ¡escoria!
Como anécdota, comentar que me sé de una tienda que al hacer un saldo de JOC puso en un e-mail enviado a una lista de correo “Atlantida, suplemento de Oráculo: 1€ (negociable)” y cuando alguien dijo “Te ofrezco 0,50€” la respuesta fue “¡Hecho!”
Vale, lo reconozco, la tienda era mía y fui yo quien vendí aquel suplemento a 0,50€. Lo sé, no fue demasiado ético de mi parte. Afortunadamente el tío que me lo compré me sigue hablando. No como yo con el cabronazo que posee mi añorado Rune Quest.
Y ahora toca enviar el meme a alguien!!! que nadie se ofenda por la elección, lo he hecho al azar entre los links que tengo como roleros
Me salen: Lanarch, Keats e Imperator




